Visibilizar a las mujeres que han tenido que ver con la historia de Alcalá de Henares es un objetivo prioritario desde hace tiempo en nuestra ciudad. En Lux Moments queremos además alzar las voces de las mujeres contemporáneas que destacan por su gran labor. Próximamente iremos publicando sus artículos de opinión que generosamente ceden a este medio de comunicación, lo que les agradecemos de corazón. 

VIRGINIA VALDOMINOS

Psicóloga y Psicoanalista del Grupo Cero, atiende a sus pacientes en su consulta en la calle Santiago 38, 1º A de Alcalá de Henares. Es profesora del Seminario Sigmund Freud y del Seminario de Introducción al Psicoanálisis en la Escuela de Poesía y Psicoanálisis Grupo Cero. Terapeuta de parejas, Consultora de empresas y Perito judicial.

Ha publicado los siguientes libros en colaboración: “Pregúntame sobre accesibilidad y ayudas técnicas”, “Universidades Corporativas: La implantación de la estrategia”, “La mujer del siglo XXI. Una aproximación psicoanalítica”, “Medicina Psicosomática III: Trastornos alimentarios. Anorexia, bulimia y obesidad”, “Antología Mujeres en la historia (2). Desde 1940”, “Antología Mujeres en la historia (4). La antigüedad”; “Doctor ¿Por qué no puedo adelgazar? Perder peso con salud. Aspectos psíquicos y nutricionales”, “Múltiple interés del Psicoanálisis”, “La Psicología a la luz del Psicoanálisis”, “Amor, Sexo y Dinero. Lo mejor y lo peor”, “Progresar es fácil. Lo difícil es soportarlo” y “La pareja: Amor, Sexo y Ternura”. Codirige la revista del Corredor del Henares “Salud es Poesía. Poesía es Salud” y la revista Poesía + Poesía, dirigida por mujeres. También ha publicado dos libros de poesía: “Vamos a trabajar” y “Escribo cuando el amor descansa”.

Además es bailaora de flamenco y baila los poemas del poeta Miguel Óscar Menassa (candidato al Premio Nobel de Literatura 2010) en el espectáculo Flamenco, Tango y Poesía. Es pintora y ha realizado diversas exposiciones de sus cuadros en Alcalá. Está preparando su primer disco de canciones y otro de tangos que grabará en unos días y está aprendiendo a tocar el piano. Ahora, también estudia chino porque quiere ir a bailar flamenco al gran país asiático.

SEPTIEMBRE 2021

SOBRE LA INTERPRETACIÓN DE LOS SUEÑOS

 

El sentido de los sueños es algo que ha inquietado a la humanidad desde siempre y a lo largo de la historia han existido diferentes intentos profanos de “interpretar” los sueños. Desde las interpretaciones mágico animistas donde los sueños son mensajes de algún espíritu que entra en la persona mientras duerme, pasando por las explicaciones en la historia bíblica donde encontramos un ejemplo en la interpretación dada por José al sueño del faraón que sueña con siete vacas gordas sucedidas por siete vacas flacas que devoran a las primeras constituyendo una predicción simbólica de siete años de hambre que habrían de consumir la abundancia de siete años de prósperas cosechas en Egipto. En la literatura encontramos otro ejemplo en Alejandro Magno que sueña con un sátiro bailando sobre un escudo y su onirocrítico lo interpreta como “Sa Tiro” “Tuya es Tiro” lo que llevó al gran conquistador a atacar la ciudad de la costa Mediterránea. 

 

Esta forma de interpretar los sueños representa la manera simbólica que toma el contenido de los sueños en su totalidad y trata de sustituirlo por otro contenido comprensible y análogo en ciertos aspectos y guarda un resto de la antigua creencia en la significación profética de los sueños.

 

Otro de los métodos populares que aspira a interpretar los sueños es conocido como el método descifrador que considera que el sueño es una especie de escritura secreta y que cada signo que lo integra puede ser sustituido, mediante una clave prefijada por otro de significación conocida. Por ejemplo, si hemos soñado con una “carta” y luego con un “entierro” debemos sustituir carta por “disgusto” y entierro por “esponsales”. Como en los libros de claves de los sueños que traducen los símbolos por un significado estándar, independientemente de quién sea el soñante. 

 

Una variante de este método descifrador la encontramos en el libro de Artemidoro de Dalcis, que intenta atender no solo al contenido del sueño sino también a la personalidad y circunstancias del sujeto que lo ha soñado, de tal forma que el mismo elemento onírico tendrá diferente significación en función de si el soñante es rico o pobre, casado o soltero o en función de su profesión.

 

No será hasta el año 1900 que se produzca un modo científico para interpretar los sueños, cuando el doctor Sigmund Freud se propuso demostrar que los sueños son susceptibles de interpretación y que su sentido puede incluirse en la concatenación de nuestros actos psíquicos como un factor de importancia y valor equivalentes a los demás que la integran.

 

Cuando Freud publica “La interpretación de los sueños” su interés no está, por tanto, en los sueños específicamente, sino mostrarle al mundo el descubrimiento que acababa de realizar que era cómo funciona el psiquismo humano. Y para ello elige los sueños porque son la vía regia de acceso al inconsciente, son como esas vías anchas de acceso a las ciudades romanas, es decir, la vía más accesible para interpretar el deseo inconsciente del analizado.

 

Esto es así porque mientras dormimos, la censura psíquica está relajada. ¿Y porqué habría de ser necesario un mecanismo de censura en nuestro aparato psíquico? 

 

Gracias al Dr. Sigmund Freud y a la ciencia del psicoanálisis sabemos que los sueños son un producto del inconsciente mientras dormimos y que después de ser interpretados su sentido siempre es un deseo sexual infantil y reprimido. En el estado de reposo, nuestros deseos inconscientes se hacen inofensivos al estar cerradas las puertas de la motilidad. Cuando dormimos podemos permitirnos ciertos deseos porque no se van a realizar en la realidad material objetiva y sí solo en la realidad psíquica. Y como estos deseos son deseos inaceptables para nuestra conciencia, por ser sexuales, infantiles y reprimidos, se produce todo un trabajo de deformación del deseo inconsciente para engañar a la conciencia dando lugar al sueño tal y como lo recordamos al despertar, es decir, el sueño manifiesto o aparente.

 

El sueño manifiesto no es el sentido del sueño, para producir el verdadero sentido del sueño hay que interpretarlo. Y para ello, el soñante tiene que asociar libremente, esto es, debe decir todo lo que se le ocurra con respecto al sueño que acaba de contarnos en su sesión de psicoanálisis y todo ese contenido que viene a su mente, se llama contenido latente. Con esa materia prima, el psicoanalista podrá interpretar el sueño del soñante y por medio de la interpretación se construye el deseo inconsciente del analizado, es decir, una nueva producción que el soñante no podría haber alcanzado por si mismo y para lo que ha requerido la ayuda de la maquinaria analítica.

 

Con la interpretación de los sueños se establecen los pilares de una nueva disciplina científica, la teoría del inconsciente, un nuevo método científico, la interpretación construcción y una nueva técnica propia de esta disciplina, la asociación libre en transferencia. Esta conjunción de objeto, método y técnica permiten entender la realidad de una forma diferente, más productiva para las personas que se animan a psicoanalizarse, más rica por incluir un nuevo nivel de objetividad y más cierta por tener en cuenta la vida psíquica inconsciente del soñante y de quienes le rodean. 

 

(Continuará)

 

 

Virginia Valdominos

Psicóloga y psicoanalista del Grupo Cero

Consulta en Alcalá de Henares en Calle Santiago 38, 1º A.

www.virginiavaldominos.com

JULIO 2021

POESÍA, PSICOANÁLISIS Y MUJERES DEL SIGLO XXI

 

Si bien masculino y femenino son dos construcciones teóricas de contenido incierto, sabemos que la mujer es una complejidad a producir por cada mujer y la feminidad una posición psíquica a alcanzar también por cada hombre. 

A la mujer nadie la entiende, ni siquiera ella misma se entiende a veces, porque tiene una energía imposible para el hombre y por su empeño de guardar el secreto, no quiso descubrir el enigma. No en vano Lacan hablaba de la mujer como el continente negro. 

Fue Sigmund Freud el primero que obligó a la mujer a hablar, como parte de la técnica psicoanalítica, ella debía decir en voz alta todo lo que pensaba. Y el Grupo Cero, es quien la obligó también a escribir. Puesto que la escritura es lo que deja huella en la historia de la humanidad y la mujer ha de conquistar el terreno de su propia libertad.

En este sentido, las mujeres del siglo XXI, contamos con instrumentos poderosos. Grandes maestros que nos han pensado, que han articulado sus obras en posición femenina, que han aceptado la diferencia, más allá de considerar a la mujer inferior, carente, loca o irracional, como históricamente se le ha venido etiquetando.

La mujer es radicalmente diferente al hombre, las diferencias son estructurales, desde la raíz. Producir esa diferencia, producir la belleza de la diferencia, será trabajo que cada mujer habrá de realizar. Y dará como resultado una mujer diferente entre otras mujeres. 

Su trabajo, su independencia económica, su libertad, para no quedarse en una sillita de ruedas empujada por otros, ella tendrá que acceder al símbolo, reconocerse diferente y trabajar, ya que como decía el poeta Martí, la felicidad solo puede hallarse en el camino del trabajo. 

Sin trabajo, sin independencia económica, la mujer no puede desarrollarse como mujer. Siempre dependerá de otros y eso coartará su libertad sexual y de pensamiento. 

El psicoanálisis, la deja hablar, para que ella puede conocerse y transformarse, explorar al máximo todo su potencial inconsciente para ponerlo al servicio de la sublimación, el trabajo, el arte. La poesía le cuenta como son las cosas verdaderamente, cuál es la verdadera historia de los pueblos.

 

Y la teoría del valor, otro de los grandes instrumentos que puede poner a su disposición, le enseña cómo están estructuradas las relaciones de intercambio de mercancías y la sobredeterminación económica en el sistema político-económico en que vivimos.

Conociendo esas tres grandes aportaciones teóricas, la mujer no puede ser engañada ni autoengañarse. Puede forjarse un futuro luminoso y vivir su vida de acuerdo con su deseo. Puede cambiar el destino familiar que está previsto para ella, hacerse una mujer del siglo XXI, trabajadora, artista, escritora. 

Así nos piensa el psicoanálisis y la poesía a las mujeres del siglo XXI. Depende de en qué pensamiento viva cada una que será una cosa u otra. Y mientras se está produciendo el poeta de la revolución femenina, cada mujer podrá psicoanalizarse para vivir mejor los años futuros.