Visibilizar a las mujeres que han tenido que ver con la historia de Alcalá de Henares es un objetivo prioritario desde hace tiempo en nuestra ciudad. En Lux Moments queremos además alzar las voces de las mujeres contemporáneas que destacan por su gran labor. Próximamente iremos publicando sus artículos de opinión que generosamente ceden a este medio de comunicación, lo que les agradecemos de corazón. 

ELENA CÁNOVAS

Directora de la compañía teatral YESES, fundada en 1985 en la Prisión de Yeserías y que está formada en la actualidad y desde hace unos cuantos años por internas del Centro Penitenciario Madrid 1 de Mujeres de Alcalá y por actores profesionales.  El taller de teatro se basa en la confianza y el respeto mutuo, y las actrices, comprendiendo y asumiendo unas normas básicas para el funcionamiento de la actividad, han abierto camino a otras internas y a su propio crecimiento personal. En su palmarés cuentan con premios tan prestigiosos como: Dionisos de Teatro, de la UNESCO, el Mujeres en Unión de la Unión de Actores, el de Compromiso Social de la Comunidad de Madrid, el MAX de las Artes Escénicas de la Sociedad General de Autores y la Medalla de Oro al Mérito Social. 

AGOSTO 2021

GIJÓN : STOP A LAS CORRIDAS DE TOROS

 

Me ha llamado la atención una noticia sobre el mundo de los TOROS.  Desde ayer la alcaldesa de Gijón no autoriza las corridas de toros por dos razones: la primera se basa en el creciente malestar general de los gijonenses por la celebración de las corridas de toros; y segunda (que ha sido la gota que ha colmado el vaso): el nombre de dos de los toros: Feminista y Nigeriano; sorprende la intervención de alguno de los entrevistados  aclarando, que no se llama Feministo porque esa palabra no existe. 

El culto al toro viene de la antigüedad. Hace 4.000 años los sumerios grabaron en unas tablas de arcilla, encontradas en Babilonia, la siguiente inscripción: "En un principio era el toro". 

En la cultura minoica se realizaban juegos acrobáticos, saltos por encima del toro, tratando de burlar la fuerza del animal frente a la astucia e inteligencia del hombre. 

Es importante señalar que nunca se daba muerte al toro, si no que era una forma de demostrar la dominación del hombre sobre el preciado y poderoso animal. 

En la lidia es la lucha del hombre hacia el animal hasta que se produce la muerte. El toro intentará defenderse como pueda, pero irremediablemente está destinado a morir allí. 

Yo recuerdo, de pequeña, el día que había corrida y todos los mayores se sentaban en casa frente al televisor. El ambiente era expectante y tenso. Durante la corrida se comía, se bebía y se fumaban esos puros mareantes que no acababan nunca. El primer toro aparecía entre nervioso y desnortado,  que recorría la plaza y se enfrentaba al torero. Y ahí eran comunes los comentarios al diestro: "¡Arrímate, no ves que no arranca!", y cuando éste se acercaba, ahí estaba mi abuela gritando: "¡Que te a va a coger!" 

El picador, que siempre era un hombre gordo, aparecía sobre un caballo al que habían tapado los ojos para que no viera lo que se le venía encima, protegido de las posibles cornadas por un peto. También se voceaba al picador, bien para que metiera más el rejón  y así mostrar la bravura del toro, o bien para que dejara de pincharlo: " ¡Dónde vas... que le estás asfixiando, que lo vas a matar".

Muchas veces se consideraba que el torero había hecho una buena faena pero que se deslucía en la más difícil de las suertes: entrar a matar. Cuando ya había fallado tres veces con la espada, se oía: "¡Estás pinchando en hueso, toma esta pistola que te va a hacer falta!" 

En fin, hay quiénes defienden a lo que se ha venido llamando: "fiesta nacional" por salvaguardar la tradición, y también por la riqueza que genera y de la que dependen muchas familias.

La alcaldesa dice que por  tradición se tiraba a la cabra desde el campanario y que ahora no se hace. Respecto a las personas que viven del toro, habría que reconvertir poco a poco este trabajo en otros que puedan estar más de acuerdo con una sociedad moderna que se jacta de humanista, justa, sensible y democrática. 

JULIO 2021

CREAR ARTE EN UNA CÁRCEL FUE POSIBLE CON SÁBANAS COMO TELÓN

...Yo entré con una idea romántica de las cárceles. Había realizado los estudios de asistente social y tenía muy claro que no me atraían las labores burocráticas y sí las de carácter social. Así es que decidí preparar las oposiciones a prisiones. Lo que me encontré allí fue un sistema rígido de uniformes, llaves y partes. En este ambiente de corte militar, y como una huida hacia adelante, decidí ingresar en la Real Escuela de Arte Dramático. Una vez graduada le propuse a la directora del centro penitenciario, que me permitiera crear un taller de teatro. Así nació esta peculiar compañía  que se ha convertido ya en un clásico  de la institución penitenciaria. 

Los comienzos fueron de una gran ilusión y con total escasez de medios. Utilizábamos para los decorados material de reciclaje, las sábanas se convertían en telones de fondo. Actuábamos en las fiestas del centro: en La Merced, patrona de las prisiones, en Navidades y en otros eventos. Pronto nos permitieron salir a otras cárceles, sobre todo en verano cuando las actividades decaen y hace mucho calor.

Pero llegó un boletín para participar en una Muestra Cultural del Mundo Laboral organizada por la U.G.T. No pensábamos que pudiéramos salir al exterior pero el jurado de la organización se desplazó a la prisión para ver nuestro montaje y nos seleccionó. Ya podíamos competir con otros grupos libres y el Centro se vio moralmente obligado a autorizar las salidas.

Hubo un fuerte despliegue policial, acordonaron el edificio donde iban a actuar las internas. El público se preguntaba si llegaría alguna importante autoridad. Y allí apareció el furgón de la guardia civil con las yeses esposadas caminando en fila India hasta el escenario donde iban a actuar. Una vez allí un policía se negaba a quitarles las esposas. Nos dieron el Premio de Interpretación de toda la Muestra y una Mención de Honor al grupo.

Con esta inyección de optimismo nos planteamos escribir nuestro propio texto que tenía que hablar sobre la vida en la cárcel y así surgió "Mal bajío" escenas de una cárcel de mujeres en dos actos. Esta obra recibió el Premio accésit Calderón de la Barca del Ministerio de Cultura, y se estrenó en el Teatro Galileo de Madrid para después realizar  una gira por las distintas comunidades. La obra muestra con humor y con amor cómo es posible crear arte dentro de una cárcel y cómo es la vida cotidiana en una cárcel de mujeres. 

Por entonces solicité a la directora que me permitiera la entrada de actores hombres, con el fin de que encarnaran los papeles masculinos de los repartos, algo que venían haciendo las actrices. También porque queríamos parecernos, en la medida de lo posible, a las compañías del exterior formadas por hombres y mujeres. Esto supuso un enriquecimiento mutuo, por una parte los actores enseñaban el oficio, por otra ellas, las actrices presas, mostraban una interpretación fresca intuitiva y poco predecible.

Comenzamos a presentar nuestros montajes en el exterior, participando en la Muestra Internacional Alternativa de Teatro organizada dentro del Festival de Otoño. 

 

La Dirección General de la Mujer de la Comunidad de Madrid decidió incluir los espectáculos de la compañía Yeses, en los actos organizados con ocasión del día Internacional de la Mujer. A partir de entonces Yeses ha salido de manera sistemática y entusiasta, por la comunidad de Madrid. 

Hemos participado en Congresos Internacionales de Teatro y Prisión celebrados en Manchester, Milán, Costa Rica y Berlín. La compañía ha sido invitada a actuar en eventos especiales, así como en universidades y comunidades. El montaje de Europaz que escribió la autora gallega Alejandra Juno a raíz de la presidencia en España en la Comunidad Europea, llevó a Teatro Yeses a realizar una gira por la región gallega. El Forum de las Culturas. Barcelona 2004 solicitó nuestra participación. El director del Forum lo expresaba refiriéndose a Yeses en un diario: "unas mujeres presas me han robado el corazón". El carácter ambicioso del evento, la creatividad y diversidad, junto con el despliegue de medios, hizo de nuestra estancia allí algo verdaderamente inolvidable.

A lo largo de este tiempo hemos realizado más de 50 montajes y han participado aproximadamente unas 1.000 mujeres para las que el teatro se convirtió en un balón de oxígeno, un espacio para la formación a través de la creación dramática donde poder volar por encima de las rejas.

Hemos recibido varios reconocimientos entre los que se encuentran: el premio DIONISOS DE TEATRO a proyectos de gran repercusión social, otorgado por la UNESCO; Premio MUJERES EN UNIÓN de la UNIÓN DE ACTORES; Premio al COMPROMISO SOCIAL de la Comunidad de Madrid; Premio MAX DE LAS ARTES ESCÉNICAS por la Sociedad General de Autores; y la MEDALLA DE ORO AL MÉRITO SOCIAL a propuesta por la Secretaría General de Instituciones  Penitenciarias y concedida por el Ministerio del Interior.

De nuestra historia se hizo una película y también un excelente documental, titulado 'YESES' y dirigido por Miguel Forneiro, que recoge todo el proceso del montaje: desde la primera entrada de las internas al taller, hasta el estreno del espectáculo.

En nuestro taller la idea de LIBERTAD impregna nuestros actos porque el teatro es liberador en todos los sentidos: les hace sentirse útiles, les eleva la autoestima, leen y desentrañan textos con mucho amor, ya que uno de ellos puede ser nuestro próximo montaje y se hacen más respetuosas con el trabajo de los otros y con el de ellas mismas.

Defiendo el valor pedagógico y resocializador del teatro, y reivindico su existencia en los colegios como enseñanza para la convivencia. 

En la cárcel, donde los presos ya son adultos y oficialmente marginados, el milagro es todavía mayor. 

¿Qué queremos conseguir con Teatro Yeses?

Lo primero es que el teatro sea UNA EXPERIENCIA LIBERADORA en la mayor amplitud posible. Que sirva para libersrse de la reglamentaria vida carcelaria. Que sirva para escapar de los CHIRRIANTES MEGÁFONOS que distribuyen los flujos de circulación humana por las galerías de la cárcel. Que sea UN REFUGIO durante unas horas en el silencio de los ensayos, roto únicamente por la música ritual de la palabra dramática. Que sirva para calmar la espiral de AGRESIVIDAD SORDA, y a veces no tan sorda, que la privación de libertad genera en las vísceras, canalizándola como agua viva dispuesta a regar los campos de su capacidad de inventar y divertirse. Que sirva el teatro para que las autoridades penitenciarias vean más próxima su reinserción y las pongan en la calle. Que sirva, en fin, para SABER CÓMO COMPORTARSE EN LA CALLE, y  que la calle, el espacio de los libres, les haga un lugar y las admita como miembros de pleno derecho.