Texto: Lux Moments Fotos: DYDPPA       2020 10 01

LA LENGUA  

¡conviértela en un órgano sexual! 

·       Con ocho músculos entrelazados, la lengua permite estimular zonas muy diferentes a las ya conocidas y nunca cansarse.

·       Lamidas, juegos sensuales con o sin piercing o sabores diferentes… existen muchas alternativas al sexo oral que te llevarán a incorporar tu lengua en el plano sexual.

¿Sabías que cualquier parte del cuerpo que pueda generar placer sexual es considerado un órgano sexual? Más allá de los penes y las vaginas, existen diferentes tipos de “órganos sexuales alternativos” que puedes comenzar a explorar. Por ejemplo: la lengua, porque no es necesario que un órgano cuente con la función reproductiva para considerarse lo que tradicionalmente denominamos “sexual”. Sin ir más lejos, ¿sabías que el cerebro es el órgano sexual más importante?

Por eso, JOYclub, comunidad basada en la sexualidad liberal, ofrece una serie de pautas para incorporar la lengua en el sexo y comenzar a disfrutar de un placer diferente. Muchas veces relegada solamente al sexo oral, la lengua parece ser la más olvidada a la hora del sexo. ¡Y es una pena!

Formada por ocho músculos entrelazados, la lengua cuenta con el plus de “nunca cansarse”. Además, al no poseer huesos, tiene una flexibilidad única y permite estimular cualquier zona con ritmos diferentes… y muy húmedos.  

La lengua provoca cosquilleos, estremecimientos, orgasmos muy especiales a través del sexo oral y sobre todo, ayuda a innovar en el sexo.

 

Lengua y sexo: ¡comienza ya!

¿Quieres conocer alternativas diferentes para disfrutar? JOYclub  ha elaborado una serie de consejos  para empezar a disfrutar al máximo del placer que produce la lengua en el sexo::

·       Lamidas sensuales: el preliminar es muy importante para alcanzar el clímax. Utiliza tu lengua para lamer el lóbulo de la oreja o dedos de tu pareja. Da lengüetazos suaves y húmedos. Ve despacio y aprende a leer el lenguaje corporal. ¡No olvides tus propios dedos! No hay nada más sensual y provocador que ver cómo lames tu dedo y luego lo llevas a tus genitales, por ejemplo

·       Muslos y espalda, ¡incorpóralos!: no lamas el clítoris o pene directamente. Aprovecha mientras tu pareja está volteada y comienza a lamer poco a poco su espalda para luego llegar al interior del muslo. Concéntrate en esa zona, genera clímax y ve luego al glande o clítoris. ¡El placer será mucho mayor!

·       El piercing: ¿tienes piercing en la lengua? ¡Aprovéchalo! El juego de diferentes texturas como el metal y la humedad de tu suave lengua, generará más placer. No sólo es importante un buen beso con piercing, sino también explorar otras partes del cuerpo, especialmente en las zonas erógenas.

·       ¿Sois tres? ¡Mucho mejor!: ¿has probado alguna vez la lengua en un trío? Imagina juegos sensuales entre todos, saboreando las pieles, zonas erógenas, pezones, muslos… Jugar con la lengua de forma conjunta es mucho más excitante de lo que te puedes imaginar…

·       ¡Enséñala!: mostrar la lengua en los momentos precisos puede convertirse en un juego sexual muy interesante. Por ejemplo: durante el sexo oral, puedes apartar tu rostro y enseñar la lengua de una forma muy sensual, a la vez que miras a los ojos a tu pareja.

·       Saborea: siente a tu pareja, su sabor y cómo el paso de tu lengua genera que se erice la piel. Un buen ejemplo son los pezones: acarícialos lentamente con tu lengua, recorriendo diversos ángulos, con movimientos circulares, ascendentes y descendentes. Luego que sean más cortos y más largos. Lee el cuerpo de tu pareja ¡y genérale el mayor placer!

·       Sexo oral: un clásico. Es importante comenzar suavemente e ir con calma. Estimula previamente a tu pareja con lamidas por todo el cuerpo y termina con el sexo oral. Utiliza tu lengua y haz movimientos que jueguen con el ritmo y la presión, estimulando de manera constante hasta llegar al orgasmo.