Texto: @Saborearme            2020 07 27

Fotos: @saborearme

 Casino, Circulo de Contribuyentes. Alcalá de Henares 

Lugar: terraza    Comensales: 5    

Entrantes: 3 para compartir   Segundos: 4 para compartir  

Bebidas: Una Heineken, dos colas zero, Dos cervezas 0,0, Dos aguas pequeñas y un agua grande              

Postres: 3

 

Orden:

Ensaladilla 'Casino'

Croquetas de jamón (6un)

Croquetas de carabineros (6un)

Cazuela de gambas al ajillo

Tartar de atún rojo

Lomo de ternera fileteada al carbón

Pulpo a la brasa con Parmentier de patata (2un)

Torrija 'casino'

Helado

Precio aprox: 170 €

Reservar tras la pandemia del COVID-19 en el 'Casino' de la Plaza de Cervantes de Alcalá de Henares nos obliga a seguir la nueva normalidad durante la cena. (Mascarilla, gel, distancia social,...) Única posibilidad que tenemos por ahora de comer en este emblemático lugar de la Ciudad Complutense. 

Es verdad que al no poder comer en el interior las mesas han fagotizado parte de la Plaza frente a la fachada. Hileras de mesas cuadradas  forman marcialmente a ambos lados de la escalinata. No quiero pensar lo que serían esos sudores de la comida a las tres de la tarde en esa terraza castigada por el sol. Esos comensales deslumbrados por el calor del verano sin posibilidad de protegerse de el con algún toldo o sombrilla. Parecería la Calle Mayor.

Con grata sorpresa nuestra mesa fue la situada en la terraza exterior del salón principal con vistas a la Plaza. Un lugar alto desde donde a hurtadillas veíamos lo que hacían los demás sin que ellos vieran lo que comíamos. La mesa alta con sillas a juego hacen que salvemos la barandilla y transforma la cena haciéndola un poco más informal de lo que se espera de un sitio como este. Seguro que a algún alcalino de pro no le gusta del todo. En mi opinión le da un punto de frescura que lo actualiza y puede atraer a otro tipo de cliente más joven.

Una carta reducida diseñada especialmente para la terraza limita las opciones donde los molletes de jamón ibérico con tomate rallado, solomillo con cebolla confitada y de calamares con ali-oli me recuerda peligrosamente a las tapa que regalan con la bebida en el 'Índalo'. Creer que cambiar el pan de bocadillo por mollete es moderno y cool te hace desviarte de la esencia de un lugar como este. Tras repasar las opciones una y otra vez me percato que tengo más Vermouths, Cervezas, Ginebras, tintos, Blancos y espumosos donde elegir que 'para compartir'  o segundos.

Para compartir pedimos coquetas de jamón y carabineros, ensaladilla 'casino' y cazuela de gambas al ajillo.

El jalapeño en una ensaladilla correctamente resuelta le da el punto necesario que identifique este clásico en su versión 'Casino' con un sabor fresco y muy fina en textura. 

La cremosidad de las coquetas con suaves virutas de jamón se complementan con el aroma intenso de las de carabinero. Estas coquetas ribalizan perfectamente  con las del Chacabuco (Torrejón de Ardoz) o las de la Vinoteca (Alcalá de Henares). Siempre hay que pedir seis y seis.

Que duro se hace comer una cazuela de gambas al ajillo cuando estas están pasadas. Este no es el caso. El ajo se veía y se saboreaba, la guindilla te añadía ese leve regusto al final que los que amamos el picante agradecemos. Abundante ración de gambas casi en un punto perfecto. Igual se hicieron una pizca de más desde la cocina a la mesa. Por poner una pega.

El sabor del atún 'rojo' se diluye en el condimento del tartar. Los sabores se entremezclan sin hilarse en un sin sentido donde el sabor del atún no es el protagonista. Un sabor que no hemos identificado atenaza mis papilas gustativas sin permitirme disfrutar del atún 'rojo'. Una pena no disfrutar de tan escaso manjar de almadraba.

El lomo fileteado al carbón terminado al gusto en la mesa es un acierto total que Ruth, nuestra camarera, nos sugirió. Se desacía en la boca. A mi me gusta al punto y solo lo termine vuelta y vuelta.  El pulpo a la brasa se ha puesto de moda en los últimos tiempos. Cabe apuntar que lo tomes donde lo tomes el tamaño de la pieza es prácticamente igual. Eso me dice que ya viene preparado casi listo para terminar. Ójala me equivoque pero las dos raciones eran hermanos gemelos. El sutil y fino Parmentier junto con el pulpo se deshacia en la boca. Para disfrutarlo tranquilamente.

La torrija 'casino' una autentica cascada de sabor en mi boca. Sorpresa de sabores que con el crujiente exterior hace de este postre un sorprendente éxito que esta abocado a triunfar en la oferta culinaria del Casino.

Celebrar el dí­a del padre y de la madre juntos tras cuarto meses sin vernos perdona la mayorí­a de las cosas.