Por Miriam Vega Rodríguez     Fotos  Lista Roja Patrimonio Complutense y Ayto Alcalá         2021 07  12

Molino Borgoñón: 5 años después de encontrar la epigrafía se da un paso más para que sea museo 

El Molino Borgoñón, o del Colegio, que de ambas maneras se denomina en la documentación histórica, fue comprado por el Cardenal Cisneros para dotar al Colegio Mayor de San Ildefonso, núcleo central de su Universidad, al que lo dona en 1509. En sus manos se mantuvo hasta ser expropiado por la Corona, como el resto de bienes de los colegios mayores, a finales del s. XVIII. Vendido en pública subasta, pasa a manos particulares. 

La estructura original se fue modificando y ampliando, principalmente entre finales del s. XIX y principios del XX, cuando pasa de ser un tradicional molino harinero a constituirse como fábrica de harinas, ampliando su maquinaria y mejorando los procesos; actividad que mantuvo hasta bien entrado el siglo XX. Al cesar en la actividad, el abandono y la falta de mantenimiento dieron paso a su rápida degradación.

El deterioro del molino se acrecentó con un incendio que sufrió a finales del siglo XX, y que le dejó sin cubierta. Actualmente, el edificio se halla en avanzado estado de ruina, quedando en pie la mayor parte de sus muros perimetrales, así como elementos anejos (caz, presa, compuertas). Pero habiendo perdido por completo su techumbre, estructuras interiores y otros elementos.

Por eso forma parte de la famosa Lista Roja del Patrimonio Complutense, donde se publicaron estas fotos. 

La Junta de Gobierno Local aprobó el pasado 14 de mayo el inicio de expediente de contratación para la redacción del proyecto básico y de ejecución y museografía para la obra de restauración y consolidación del Molino Borgoñón en una de las zonas en las que se está trabajando con el objetivo de mejorar el entorno del río Henares, integrando los valores ambientales, patrimoniales e hidráulicos en las actuaciones a desarrollar e incrementar su potencial turístico.

El concejal de Medio Ambiente, Enrique Nogués, por su parte, ha expresado que “con esta actuación se pretende evitar la pérdida de uno de los Bienes de Interés Patrimonial con los que cuenta la ciudad, al tiempo que se crea un nuevo museo con el que conocer la importancia que siempre ha tenido el río en el desarrollo histórico de Alcalá así como un espacio cultural”. Nogués afirma que “el Molino no puede albergar ningún otro uso porque lo imposibilita el Plan General, por lo que su única posibilidad es la de consolidación y restauración museística; y aun así no nos parecería razonable que en un entorno natural hubiera un edificio con redes de saneamiento o instalaciones eléctricas, queremos que siga siendo un entorno natural”. 

El servicio, que cuenta con un presupuesto estimado de 129.470 euros con cargo a los fondos FEDER de la Comunidad de Madrid, consiste en la redacción de un proyecto de rehabilitación y museográfico, para la rehabilitación, desde la perspectiva de la conservación del patrimonio histórico (mínima intervención) del Molino Borgoñón, incluyendo los restos conservados del edificio, entorno inmediato, maquinaria, compuertas y azud, rehabilitación del caz asociado a este espacio, así como proyecto museográfico que incluye cartelería y otros recursos informativos de la historia del Molino y su relación con el río Henares. 

El Ayuntamiento de Alcalá es propietario y competente del Bien de Interés Patrimonial Molino Borgoñón, catalogado en el Catálogo Geográfico de Bienes Patrimoniales de la Comunidad de Madrid. 

Ya durante 2016 se llevaron a cabo tareas de limpieza y desbroce en los terrenos públicos alrededor del Molino. Fruto de dichas acciones se produjo la constatación de un conjunto arqueológico constituido por una serie de elementos interrelacionados entre sí y de diversas épocas. Los trabajadores del PIL que llevaron a cabo la limpieza y acondicionamiento en el caz y la zona aledaña a los restos del antiguo molino, permitieron recuperar el aspecto original de esta infraestructura industrial cuya finalidad era tomar agua del río Henares y conducirla para ser aprovechada por la maquinaria del molino y el hallazgo de la roca, en la que se puede

 

observar una inscripción probablemente relativa al año 1580.

Según Sebastián Rascón, Jefe del Servicio de Arqueología del Ayuntamiento de Alcalá de Henares, fue un hallazgo interesante porque no es frecuente encontrar epigrafías como ésta claramente conmemorativa de las obras de construcción del molino.

Además, la pieza se conserva in situ lo que potencia su valor como resto de interés arqueológico. En la roca, que se encuentra algo deteriorada en uno de sus lados, aún puede leerse parte de una frase que reza: «…RA SEHIZO EL…» seguida de una fecha en la que se observan los números «…580«.

Estos datos debían ser confirmados en las conclusiones que se derivasen de los trabajos de investigación y protección que comenzó la concejalía de Patrimonio Histórico, cuando la gestionaba Javier Galán (Somos Alcalá) de los que también se dio parte a la Dirección General de Patrimonio Histórico de la Comunidad de Madrid.

Ya entonces, el edil de Somos Alcalá apuntó que "este significativo hallazgo pone de manifiesto la necesidad de recuperar y poner en valor diversas zonas y construcciones de la ciudad que durante muchos años han sido víctimas de la desidia y el abandono".