Por Cristobal Honrado     Fotos: Ayto Alcalá     2021 09  19 

Colas para ver la Escalera de Laurent y la Biblia Políglota Complutense 

La Noche del Patrimonio provocó largas colas de personas que querían entrar a ver 'joyas históricas' como la Escalera de Laurent o la Biblia Políglota Complutense del Ayuntamiento. 

En el edificio del Colegio Calasanz de la calle Santiago 29, el que se pretende restaurar para que albergue el Museo de la Fotografía en homenaje a Jean Laurent, las visitas se pueden hacer todas las semanas, pero fue con ese día especial como más gente se enteró y acudió. El dilema es que el cartel municipal ponía que era hasta completar aforo, no que fuera necesaria la inscripción previa. Y se juntaron más personas de la cuenta para verla, las que por prudencia se habían inscrito y las que no, pero llevaban más tiempo en la cola y no se iban a ir sin verla. Al final, el personal de Cultura y el guía Vicente Fernández lo solucionaron creando una cuarta visita aparte de las tres programadas a las 18:00, 18:45 y 19:30 horas. 

También hubo que ampliar el aforo en las cinco visitas de media hora guiadas por el Ayuntamiento de Alcalá, de hecho unas horas después, a partir del lunes deja de haber restricciones con la nueva normativa de la Comunidad de Madrid. 

El guía tuvo que resumir la gran historia de este edificio y todo el arte patrimonial que alberga. Destacaron la presencia del cuadro Cisneros y Los Grandes de Víctor Manzano y Mejorada en el pasillo, el Salón de plenos y la Sala de Comisiones donde se celebran Juntas de Gobierno, con la exposición de los seis volúmenes de la Biblia Políglota Complutense (cuatro del Antiguo Testamento, uno del Nuevo y el de Vocabulario) que fue impresa en una imprenta que estaba donde la conocida fábrica de hielo Gallo de la calle Libreros, las mazas de la ciudad, que acababan de volver de la procesión de la patrona, o el busto original de hierro que se creó del Empecinado para su plaza por haber sido el héroe que ganó a los franceses en la batalla de Zulema. 

photo_2021-09-19 22.47.14
photo_2021-09-19 22.47.14

press to zoom
photo_2021-09-19 22.47.10
photo_2021-09-19 22.47.10

press to zoom
photo_2021-09-19 22.46.59
photo_2021-09-19 22.46.59

press to zoom
photo_2021-09-19 22.47.14
photo_2021-09-19 22.47.14

press to zoom
1/7

La ermita de Santa Lucía en la esquina de la calle Vitoria fue el lugar de reunión del primer concejo. Luego se trasladó a la Plaza de la Picota, ubicada donde está actualmente la Casa Tapón. Luego se trasladó a la que era la Plaza del Mercado, hoy día es Plaza de Cervantes,  primero al edificio junto al Corral de Comedias y en 1875 fue cuando llegó al que era Convento de los Agonizantes. 

Este convento vinculado a Cisneros había acogido a los estudiantes que daban auxilio espiritual a quien estaba a punto de morir, hasta la desamortización. Luego se recuperó el edificio para que fuera mitad acuartelamiento, mitad Ayuntamiento. 

En 1925 se rediseña la fachada tal y como la vemos hoy y se elimina la iglesia (donde está ahora Registro). La torre del reloj es de ese momento, aunque en 1945 se sustituyó por otro reloj nuevo. 

En el Salón de plenos además de contar la dinámica de la política actual, contó brevemente la historia de los personajes de los medallones que hay en las paredes de estuco. Y descubrir que hemos tenido dos Lucas del Campo famosos, tío y sobrino. Lucas del Campo y Fernández (1854-1914) del Partido Conservador, y Lucas del Campo López (1897-1972), alcalde anterior a Félix Huerta. Al primero Manuel Azaña le elogió aunque estaba en el bando político contrario.