Texto: Miriam Vega Rodríguez Foto: Baldomero Perdigón               2021/01/02

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Este 2 de enero hemos conocido la triste noticia del fallecimiento de Arsenio Eugenio Lope Huerta (nacido en 1943), el que fue concejal y alcalde de Alcalá en los años 80, hasta que en febrero de 1987 fue nombrado director general de Cooperación Cultural del Ministerio de Cultura. 


Bajo el lema Recuperar Alcalá emprendió bajo su mandato un ambicioso plan de recuperación del patrimonio histórico complutense, ciudad que estará de luto tres días de manera oficial, según ha indicado el Ayuntamiento. 
Promotor del denominado Convenio Multidepartamental suscrito con varios ministerios, la Comunidad de Madrid, la Diputación de Guadalajara, la Universidad de Alcalá y el Ayuntamiento de Alcalá, puso las bases de lo que sería la recuperación efectiva de Alcalá como ciudad cultural y universitaria. Adquirió numerosos de los edificios como los antiguos colegios del Rey y de los Irlandeses, San Basilio, San José de Caracciolos, la Casa de los Lizana, el Corral de Comedias y el Teatro Salón Cervantes, entre otras rehabilitaciones y excavaciones en Complutum o en el castillo de Alcalá la Vieja, poniendo las primeras piedras del Taller Escuela de Arqueología. 
Desarrolló los Premios Ciudad de Alcalá en las modalidades de Investigación Histórica y Periodismo e inauguró numerosos monumentos y estatuas a otros ilustres personajes de la historia. Hoy al conocer su muerte ya hay vecinos que han propuesto que haya una avenida con su nombre, el del municipalista que también fue delegado del Gobierno en Castilla y León y Madrid. Aunque siempre con los pies en su tierra, donde ha fundado la Institución de Estudios Complutense, presidió la Sociedad de Condueños y la Asociación para la Recuperación de la cúpula del convento de las Juanas o ha pertenecido al Cabildo del Hospital de Antezana, siendo además vicepresidente de la Asociación para la Recuperación del Palacio Arzobispal y miembro del Consejo Social de la Universidad de Alcalá. 
Luchó más de 4 años contra el cáncer, pero hoy la ciudad se queda viuda, escasas dos semanas de que él enviudase por segunda vez al fallecer su esposa Pilar Revilla, la que fue primera concejal de Mujer en Alcalá. Descanse en paz una de las figuras políticas más trascendentales y admirables, miembro de una famosa saga complutense, un hombre reconocido con Grandes Cruces al Mérito Militar y Civil, Policial y de Oro tanto de la Universidad como del Ayuntamiento. 


Las banderas ondean a media asta para decirle adiós o hasta luego, y todos los partidos políticos han tenido palabras de elogio y cariño, aunque algunos con un poco de menos acierto al seleccionar fotos de nuestros queridos compañeros, fotógrafos que tan bien lo retrataron. 
Nuestro más sincero pésame para sus familiares y amigos, para todos los alcalaínos.