BODAS DE LUX:

Reportaje. Texto y Fotos:Akira M Shinsaku

                                Otra opción es mediante un Miai                                     見合い (Mirarse uno a otro) ó  omiai                                 (お見合い). Es una costumbre                                         japonesa en la que las personas                                     solteras se presentan unos a otros,                                 para  considerar la posibilidad de matrimonio. Otra forma de escribirlo sería (相亲) literalmente "conocimiento mutuo". Hay una figura que hace de "mediador" el  nakōdo (仲人).

 

Tradicionalmente, el nakōdo es un familiar o amigo que está muy en contacto con las familias y que conoce a muchos candidatos elegibles que podrían ajustarse a las necesidades del candidato, en nuestra tradición clásica sería la figura de la celestina. Del nakōdo se espera que desempeñe una variedad de papeles en todo el proceso miai.

  •  El primero es el papel de puente, hashikake (橋架け),  el nakōdo presenta a los posibles candidatos y las familias entre sí. 

  • La segunda función es de gestor de intermediación para las dos familias, evitando la confrontación directa y las diferencias de opiniones entre las familias al servir como intermediario para establecer los detalles de la boda.

  • La tercera función es la de un garante que le ayude a mediar en la pareja en el caso de conflictos matrimoniales o para organizar un divorcio en las situaciones más graves.

 

Por estas actuaciones se le recompensa con un 10% (más o menos) del coste de la boda por parte de la familia del novio.

 

Los padres que pueden sentir que su hijo o hija es de una edad mínima para contraer matrimonio (tekireiki), y como quien no quiere la cosa dejan caer al nakōdo un "onegai shimasu" (yo hago la solicitud), y este inicia la investigación de compatibilidad...

 

La miai en sí es un encuentro casual entre la pareja potencial, la nakōdo, y los padres de ambas partes. El nakōdo determinará el lugar y el formato de la reunión. La miai es tanto una oportunidad para que los padres se conozcan entre sí y un primer acercamiento entre la “futura pareja”. La reunión comienza con una introducción informal entre las dos familias por parte del nakōdo. La introducción es seguida a menudo por pequeña charla entre los padres. En ocasiones, la conversación se desplazará a uno de los posibles candidatos. Hacia el final de la reunión, se aconseja que los posibles novios pasen un tiempo solo para conocerse mejor.

 

Si la introducción miai inicial tiene éxito, la pareja potencial se dará una serie de fechas hasta que se alcance una decisión. La decisión se expresa generalmente en la tercera reunión de la pareja. Si la pareja decide casarse, será a través de un proceso formal de matrimonio conocido como miai kekkon (見合い結婚), donde ya se empieza a programar la ceremonia de compromiso (结纳 yuinō) que debe organizar  la familia del novio.

Existen varios métodos para conocer potenciales parejas que difieren de la estructura de la miai. Por ejemplo, Konpa  (compañera) es un método que los jóvenes han adoptado en la sociedad moderna.  El Konpa se produce cuando grupos de cuatro o cinco muchachos salen juntos con el mismo número de chicas todos juntos.  Este método concreto se ha vuelto más popular, ya que es muy informal y no hace falta involucrar a los padres.

Hay que recordar que los candidatos al miai son juzgados por un conjunto de criterios conocidos como iegara; educación, ingresos, ocupación, atractivo físico, religión, posición social, y aficiones. Muchas mujeres buscan un marido estereotipado en tres atributos: altura, gran sueldo, y carrera universitaria. El tipo de sangre también es importante y dice mucho del caracter de una persona.

Bodas concertadas

BODAS EN JAPÓN

EL 90% de las bodas es por amor.

 

En ‘occidente’ pensamos que todas las niñas desean llegar al altar del brazo

de un ser querido y vestidas de princesa, celebrar el enlace en castillos de

ensueño, pasear con su principe azules entre cientos de invitados. Lucir

diamantes y un espectacular vestido y ser la mujer más bella del mundo.

 

El amor no entiende nada de eso. Van de casarte, es su momento, no quieren

una boda de cuento de hadas. Solo quieren su boda, a su manera, con los

suyos. Que ese día sea especial, inolvidable. Vivir el amor toda sus vida.

 

Aquí mostramos como se casan los japoneses. Tradición por encima de todo.

 

Hay dos tipos de bodas en Japón. La boda tradicional sintoísta y la boda al estilo occidental moderno, Pero para haber una boda, la pareja se tiene que conocer. 

Casi el 70% de las parejas de hoy en día se casan a la manera occidental, dejando de lado las bodas sintoístas, que son las más tradicionales de aquel país.

De la misma manera en que la forma de casarse está cambiando en los últimos quince o veinte años, también lo hace la manera en la que se forman las parejas, ya que hoy por hoy solo un 10% de los matrimonios son concertados, creciendo casi hasta lo absoluto las parejas formadas por amor.

En Japón la familia es algo muy importante, y es por eso que de acuerdo a la cultura nipona, un hombre debe estar casado y haber formado una familia antes de los 30 años, ya que no hacerlo podría incluso quitarle la posibilidad de desarrollo y crecimiento laboral. Igual de mal visto está para una mujer, por lo que si una persona se encuentra en edad de casarse (teikireiki) y sus familiares y amigos no han visto indicios de que ésta esté buscando pareja, puede que comiencen a buscarle una.

La fecha de la boda suele preferirse en noviembre o en los días 11, ya que para la tradición nipona el 11 es un numero de buena suerte, aunque como Japón es un país superpoblado, suele haber bodas todo el año.

 

 

La ceremonia (Shinzenshiki)

Este tipo de ceremonia se celebra en santuarios sintoístas (shinto), que pueden encontrarse en hoteles y/o restaurantes preparados para la ocasión. Como casi todo en la cultura japonesa, estos santuarios suelen ser sumamente sobrios y sencillos.

Los primeros en entrar son los invitados y luego la pareja: la novia entra de la mano de su madre y saldrá, ya casada, de la mano de su suegra. El novio, por el contrario, entra y sale acompañado de su padre.

La ceremonia es siempre sencilla y bastante rápida, ya que no dura más de 20 minutos. En ella los novios cumplen un ritual de purificación, se leen palabras de compromiso y se hacen ofrendas a los Kami, que son los dioses sintoístas. Pero el acto más importante de una boda japonesa tradicional es el San sankudo (que significa “tres veces tres a nueve”), un rito que se da luego del intercambio de los anillos y los juzus (una especia de rosarios) a través del cual la pareja hace una promesa de matrimonio ante Gohonzon (un objeto de devoción en el budismo japonés), que consiste en tomar tres vasos de sake (que representan al cielo, la tierra y el hombre) en tres sorbos. Este proceso primero lo hace el novio y luego la novia, y se hace de esta forma ya que el 3 es un numero sagrado que traerá felicidad a la pareja y representa la unión de la misma en cuerpo,mente y espíritu. Al terminar la ceremonia los invitados realizan una procesión detrás de los novios hasta el lugar donde se sacarán la foto familiar.

La vestimenta

Al igual que la ceremonia, la vestimenta suele estar marcada por la tradición: ella vestirá un shiramuko; un kimono blanco con detalles rojos (colores que representan, para la cultura nipona, la pureza y la buena fortuna) que complementará con un wataboshi, una capucha o gorro redondo blanco bastante llamativo, o un tsunokakushi, que es una especia de tocado. Por su parte él vestirá un montsuki, que es un kimono de etiqueta negro decorado con el emblema de la familia, llamado kamon.

Luego de la ceremonia, y ya en la recepción, los novios suelen cambiarse de vestimenta, incluso más de una vez. La novia vestirá un kimono rojo y blanco (aunque incluso en las bodas japonesas tradicionales algunas suelen elegir los típicos vestidos blancos de novia occidentales) y el novio usará un kimono gris.

En cuanto a los invitados, si bien no hace falta que vistan de un modo concreto, los hombres suelen decantarse por vestirse con kimonos, aunque también pueden hacerlo con trajes normales. Las mujeres en cambio están regidas por cierto protocolo: si es casada debe usar un kimono negro, cosa que no pasa con las solteras, que pueden utilizar colores.

                           Wataboshi                                                           Tsunokakushi

La recepción. 

La recepción de una boda japonesa suele estar regida por ciertos patrones que se repiten: una magnífica entrada de los novios, luego ambos miembros del nuevo matrimonio presentan en sociedad a su pareja, seguido esto de una enorme cena, discursos de algunos invitados, y finalmente un último discurso, esta vez de la pareja, donde agradecen a todos por estar presentes.

Contrario a la ceremonia, en la que los invitados suelen ser las personas más cercanas a la pareja,las recepciones suelen ser enormes, con varios cientos de invitados. Tradicionalmente el hombre era quien hablaba con todos los invitados mientras que la mujer se limitada a seguirle, sonreír y asentir, aunque la apertura a nuevas ideas que ha vivido Japón ha hecho que esta posición tan pasiva de la mujer desaparezca y hoy sean los dos quienes interactúan con los invitados.

Al final de la recepción, la pareja le dará a los invitados unos recuerdos llamados hikidemono que pueden contener de todo: elementos decorativos, dulces, vajillas, entre muchas otras opciones.

 

Miai             見合い.    Mirarse uno a otro.

Nakōdo       仲人.                        Celestina.

Hashikake   橋架け.                       Puente.

Tekireiki       適齢期.                 Casarse.

Yuinō           结纳.                  Compromiso.

Miai kekkon 見合い結婚 Boda concertada.

© 2023 por "Lo Justo". Creado con Wix.com