Texto: Rebeca Tul       Fotos: Casa Real         2021 07 13  

"Cada paso de la Ruta Jacobea es realmente mágico"... 

 

Los Reyes de España han presidido este lunes 12 de julio la ceremonia de apertura del Año Jacobeo 2021-2022, en la localidad Navarra de Roncesvalles acompañados por el ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, y por los presidentes de la Comunidades Autónomas por las que pasa y los alcaldes de las localidades de Roncesvalles y Valcarlos. 

Felipe y Letizia recorrieron a pie el tramo del Camino de Santiago hasta el conjunto urbano de Orreaga – Roncesvalles y junto a la capilla del Sancti Spiritus, antiguo cementerio de peregrinos, la jefa del servicio de Patrimonio Histórico del Gobierno de Navarra, Alicia Ancho Villanueva, explicó el conjunto arquitectónico de Roncesvalles y los trabajos de arqueología que se están realizando en el Silo de Carlomagno.

De allí se dirigieron a la Casa Prioral, donde fueron recibidos por el arzobispo de Pamplona y Tudela, monseñor Francisco Pérez González; el prior de esa Real Colegiata, Bibiano Esparza Tres, y por los miembros del Cabildo de la Real Colegiata de Santa María de Roncesvalles, y firmaron en el Libro de Oro de Navarra.

Una selección de piezas de música barroca francesas y españolas del Camino de Santiago, interpretadas por la soprano Raquel Andueza y el Grupo La Galanía, amenizó el acto. 

El Rey dijo que “…cada paso y cada kilómetro de la Ruta Jacobea son realmente mágicos y dinamizadores. El Camino de Santiago es un auténtico elemento transformador y tiene una especial relevancia para todos los territorios por los que transcurre. No podemos ignorar que desde hace muchos siglos, incluso desde los primeros peregrinos, hay un efecto claro de impacto económico en el entorno, de intercambios y prosperidad; como también lo hay en la constante búsqueda de un equilibrio que hoy identificamos con la sostenibilidad…”.

Según el monarca, “…el Camino ha unido siempre el patrimonio histórico y cultural de los países, las regiones y comarcas que recorren los peregrinos en su ruta hacia Santiago. Y retomar la actividad jacobea, con las recomendaciones actuales, nos permite recuperar una de sus funciones principales: la vertebración del territorio…”. Y añadió: “…en estos momentos necesitamos reencontrarnos con todo lo que acompaña y genera el Camino a Santiago (en todas sus rutas): su sentido profundo y espiritual, la recuperación de las relaciones sociales, el intercambio de experiencias, y una actitud, un comportamiento siempre constructivo y respetuoso con la naturaleza. Todo ello nos enriquecerá y ayudará a superar esta crisis en el presente y con una mirada esperanzadora en el futuro…”

Finalmente los Reyes se dirigieron a la Capilla de San Agustín, donde se realizó una ofrenda floral ante el sepulcro del Rey de Navarra, Sancho VII el Fuerte.