Por Rebeca Tul  Fotos: DYDPPA, TGS Studio   2020 08 12

Noches de grandes acontecimientos astronómicos    

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Este mes tiene como protagonistas 3 fenómenos astronómicos, dos oposiciones planetarias (de Saturno el día 2 y de Júpiter el día 19) y una gran lluvia de estrellas (Las Perseidas, siendo el día crucial el 12 de agosto),  además de la llamada Luna azul, que no significa que cambie y sea de ese color. 

Aunque no es ni mucho menos la única, la lluvia de las Perseidas es la más esperada del año. En el presente tenemos muy buenas condiciones porque la Luna apenas molestará en los días cruciales.

Tal y como cuenta Antonio García-Blanco Saceda, presidente de Astroguada, las Perseidas, también llamadas ‘lágrimas de San Lorenzo’, son una de las lluvias de meteoros más importantes del año. En una hora pueden llegar a observarse entre 50 y 100 meteoros. Además, como tiene lugar durante las noches de verano en el hemisferio Norte (entre los meses de julio y agosto), es también uno de los fenómenos que más éxito tiene.

Los meteoros proceden del cometa Swift-Tuttle. Cada año, entre finales de julio y mediados de agosto, la Tierra pasa a través de una nube de polvo desprendida por el cometa cuando se acerca al Sol. Los meteoroides de las Perseidas golpean nuestra atmósfera a 210.000 kilómetros por hora. En realidad, la mayoría de los meteoroides desprendidos del Swift-Tuttle son pequeños fragmentos parecidos a un grano de arena. Cuando impactan contra la atmósfera terrestre aumentan su temperatura hasta unos 5.000 grados centígrados en una fracción de segundo, lo que provoca que se desintegren a una altura de unos 100 y 80 kilómetros de altitud. Ese efecto es el que provoca que emitan un destello de luz. Las partículas más grandes, del tamaño de un guisante o incluso mayores, pueden producir unas estelas mucho más brillantes, conocidas con el nombre de bólidos".

Algunos consejos para su observación son: 

- Buscar un lugar apartado de la luz.

- Los meteoros atraviesan todo el cielo, no es necesario mirar directamente a la constelación de Perseo.

- No utilizar linternas durante la observación.

- Los telescopios no sirven de nada, sólo si queremos complementar nuestra observación contemplando otros objetos.

Las Perseidas son visibles durante unas semanas, pero los mejores días son entre el viernes 6 y el día 13, por la casi ausencia total de Luna por la noche.

Por otro lado, cuando Saturno y Júpiter están en oposición significa que su distancia a la Tierra es la mínima del año. Estos son los dos planetas que proporcionan mayor disfrute a cualquier observador que disponga de equipos modestos de observación. Ambos presentan detalles interesantes incluso con prismáticos. En el caso de Saturno podemos observar sus anillos y a su gran satélite Titán, el único satélite del sistema solar con una atmósfera comparable en algunos aspectos con la terrestre. En Júpiter sus cuatro satélites galileanos están al alcance de cualquier prismático y los detalles de su atmósfera se pueden percibir con un telescopio pequeño.

Unos días antes y después de las oposiciones el aspecto de los planetas es prácticamente idéntico al de la oposición.

Estos planetas son tan brillantes que no requieren un lugar especialmente oscuro para su observación, pero es necesario saberlos reconocer. Se puede utilizar una aplicación de móvil o tratar de localizarlos como estrellas brillantes al Sur Este a partir de la llegada de la noche cerrada. 

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Además la luna llena del 22 de agosto es lo que se conoce como luna azul estacional, ya que es la tercera luna llena de cuatro en esta temporada; normalmente, en cada estación solo hay tres. "Esto sucede cada dos años y medio a tres”, informa la NASA.