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El 'culebrón' de las basuras regresa este verano 

Por Cristóbal Honrado  Fotos: Asociación vecinos Azaña                                                    2021 07 22

La Comunidad de Madrid tiene que convocar la comisión de seguimiento por el Convenio firmado y echar cuentas para saber lo que se deben la Mancomunidad Este y el Ayuntamiento de Madrid tras el acuerdo alcanzado para llevar los residuos de la comarca de Alcalá a Valdemingómez hasta que funcionara la planta de tratamiento de residuos de Loeches, 'La Campiña'. 

El Ayuntamiento de Madrid reclama 320.000 euros a la Mancomunidad del Este (formada por 31 municipios) por el retraso en la retirada de nuestros residuos de Valdemingómez (165.000 toneladas), que aún no se ha producido, y por los dos meses de más a lo pactado, en que seguimos llevando las basuras a Madrid (35.000 toneladas más) porque no había otra alternativa viable. 

El Ayuntamiento de Madrid pide a la Mancomunidad que abone 160.000 euros al mes por romper con lo acordado. Además, cada 30 días de quebrantamiento (abril y mayo) llevan aparejados una multa de 45 euros por tonelada de residuos no trasladados.

Sin embargo el presidente de la Mancomunidad Este, Javier Rodríguez Palacios, ha indicado que de los 7.900.000 euros que la Mancomunidad tiene que pagar por ese Convenio al Ayuntamiento de Madrid hemos pagado unos 500.000 euros por 'aire' en vez de residuos, pues equivalen al 'redondeo' de toneladas que transportaban los camiones de basura en los 8.000 viajes que hicieron a Valdemingómez (sistema de registro que es habitual en el sector) . 

Además, "parte de los residuos de la Mancomunidad se han incinerado ya, -indicó Rodríguez Palacios tras la rueda de prensa de presentación de las fiestas-, que era algo que no recogía el Convenio". 

También ha dicho que si aún no nos hemos traído la basura que llevamos es porque no ha dado tiempo desde que empezó a funcionar la planta de Loeches, el 1 de junio.

También se ha mostrado despreocupado con la bronca política en el pleno de Madrid por este asunto, especialmente entre Borja Carabante (PP) y Más Madrid, y con las sentencias contradictorias sobre si fue ilícito o no llevar esos dos meses nuestras basuras a Madrid, pues no había otra opción. Confía en que en la Comisión, que es el órgano encargado de analizar las discrepancias y posibles incumplimientos, se decida la aplicación de las disposiciones previstas en el convenio. 

Sobre el vertedero de Alcalá cerrado apuntó que continúa sellándose para que cada vez produzca menos molestias a los vecinos. Unos vecinos que han pedido tanto a la Comunidad de Madrid como a la Mancomunidad del Este que den más detalles sobre el plan, presupuesto y plazo de término del sellado de los vasos 4 y 5 del vertedero; el plan de tratamiento de lixiviados, de desgasificación y explotación energética de los gases inflamables. Garantías de que estos no se van a incinerar junto a las casas, evitando que seamos sus habitantes quienes respiremos los gases generados por la combustión; y el plan de seguimiento, control e instalación de medios de detección de corrimientos de tierra, sistemas de análisis e información pública en tiempo real de la calidad del aire en las cercanías del vertedero, así como sistemas de alerta en caso de emergencia, y el Plan de recuperación paisajística para el uso sano y el disfrute seguro del espacio. 

Mientras el alcalde decía eso, ha dado la casualidad de que la presidenta de la Asamblea de Madrid, María Eugenia Carballedo, se encontraba en Alcalá, reunida con los 5 concejales del Grupo municipal del PP para "conocer de primera mano los problemas del municipio y crear líneas de trabajo conjuntas".